lunes, 7 de febrero de 2011

Papamoa Hills - El mirador de Bay Of Plenty - 03.02.11

Impresionante el comienzo del trekking, así te reciben en el parking.

Jueves 03.02.11 , hemos quedado con los Vallespir para subir a las Papamoa Hills; un trekking que tenemos muy cerca de casa a unos 7 minutos en coche desde la puerta de casa, a si es New Zealand donde menos te los esperas descubres un sitio increíble.
Este lugar nos lo recomendó nuestro vecino Alan, nos dijo que desde lo alto de la colina se podía ver toda la Bay Of Plenty y no le faltaba razón al hombre; no es muy elevada tiene una altura de 224m. pero se tarda unos 45 mins. en subir sus rampas.

Hay vamos subiendo y peleando cada paso con los chicos. ( foto de los Vallespir )

Los Vallespir nos recogieron en casa y desde aquí nos fuimos todos para el parking de coches en la base de las colinas, a la aventura se nos ha sumado Vivian; una amiga de los Vallespir y ahora nuestra amiga también.
En el parking de esta parque nacional hay como en todos un aseo bastante bien cuidado y una gran zona de aparcamiento, ya que viene un montón de gente a hacer deporte a esta zona.
Nada más llegar al parking puedes observar la espectacularidad del bosque de la zona, con unos pinos altísimos y unos helechos que no se quedan detrás.

La vegetación como veis es impresionante, asombrosa; no se como adjetivarlo.

La vegetación es grandiosa en New Zealand y en muy poco terreno es capaz de dejarte con la boca abierta; como es posible que en tan poco terreno puedan crecer tantas cosas, esta tierra tiene algo especial.

La caminata se inicia con unas cuantas rampas llenas de helechos gigantes, el calor y la humedad en seguida se justifican en las manchas de sudor de nuestras camisetas; y eso que vamos por la sombra la mayoría del camino.

Un pequeño descanso en el camino, las vistas ya empezaban a ser bonitas.

Al finalizar las primeras rampas hay un descanso y un mapa del recorrido para poder ver las variantes de camino a seguir, ya que puedes optar por ir a la cima o seguir a unos arboles que hay en la cima de otra colina y crecen solos y desamparados vigilando desde las alturas toda la Bay of Plenty.
Aquí hemos tomado aire y hemos seguido con las rampas, con la altura van quedándose atrás los pinos y van apareciendo otro tipo de árboles de los cuales no conozco su nombre; pero que se suelen crecer a estas alturas.

Dos caminantes distraídos, van haciendo la ruta y balando.

Al final de la primera rampa y ya habiendo ascendido unos 150 metros sobre el nivel del mar, ya perdemos la vegetación y todo se transforma en colina cubierta de pasto para ovejas y vacas que rondan libres por la zona.
A partir de aquí el camino esta totalmente minado y hay que ir sorteando las peligrosas minas en forma de caca.
Una panorámica desde la cima de las Papamoa Hills.

Ha habido una escapada en el grupo y sus integrantes han sido Ana, Alvaro y Noah, han hecho un sprint y han marcado un ritmo que el resto del pelotón no ha podido seguir; por lo que han prolongado su escapada hasta la cima de la montaña, llegando primero Alvaro, seguido de Noah y Ana.
Zoe y yo hemos llegado en el segundo grupo, con Aylin y Sebastian; pero la pequeñina ha llegado hasta la cima casi sin ayuda, unicamente en la última rampa la he subido a cosqueretas para correr un poquito y mejorar el tiempo.
En la cima hay un marcador geográfico y los chicos se han encaramado a él para jugar, aunque luego hemos leído (un poco tarde, por cierto): "por favor, se ruega no subirse a la estructura".

Cumbre y desafio conseguido, otra cumbre mas para los chicos.

A todo esto tengo que deciros que durante todo el camino hemos ido como pastores, porque el recorrido esta lleno de ovejas que no hacen mas que balar y hemos ido intercambiando balidos con ellas; haciendo una curiosa y variopinta mezcla de sonidos que las ovejas habrán pensado:  " ese acento es español, seguro ¡¡¡¡".

Desde aquí podéis ver las ovejas de la zona y la mesa donde estaba la libreta para firmar.

Las ovejas nos han guiado hasta la cima de la montaña y desde la cima hemos estado observando toda la linea de la costa, desde Tauranga hasta Maketu y mas al fondo Whakatane.
Incluso he comprobado por internet que en un día despejado es posible ver la White Island, que es una isla volcán (activo) que hay frente a la costa de Whakatane y que siempre tiene una nube blanca sobre ella producida por las emanaciones del cráter.

White Island, en la cercana costa de Whakatane.

El árbol mágico y de fondo la costa de Maketu y mas la fondo Whakatane.

Foto de grupo e Isabel firmando en libro de los campeones.


También hemos estado contemplando al árbol mágico que todo lo ve, les he contado a Noah y Zoe que el árbol que esta solo en la montaña es mágico y que el abuelo de vez en cuando nos esta vigilando desde allí.

El árbol mágico......

A la bajada de la cima y tras hacer un montón de fotos nos hemos acercado a una mesa que hay para descansar y recobrar fuerzas y en la tapa de la mesa hay una caja de plástico que contiene una libreta para firmar como que has estado por el lugar; aquí hemos pegado un bocado y repuesto líquidos y hemos empezado a volver porque esta cerca el atardecer.

Mi campeón, el aventurero y seguidor de Jesús Calleja.

La reina de las cuestas y pequeña emuladora de Edurne Pasaban.

La vuelta la hemos hecho más rápido y Noah y yo nos hemos acercado hasta el árbol mágico separándonos un poco del camino normal y del grupo; hemos ido a coger un trozo de madera del árbol como recuerdo que luego hemos perdido en la bajada.
La bajada se ha hecho muy amena, Noah ha inventado la bajada esquiando sobre los zapatos; lo he agarrado de las manos y lo iba arrastrando cuesta abajo, y él iba deslizándose sobre la suela de los zapatos.

Noah, casi llegando al árbol mágico custodiado por ovejas a las que pronto hemos hecho huir, corriendo 
ladera abajo.

La llegada a los coches ha sido sudando la gota gorda y en el grupo de cola ya que a Zoe le ha costado bastante la caminata de vuelta y nos hemos quedado muy rezagados, Noah se ha escapado delante con los Vallespir y nos ha esperado en el coche con ellos.

Las chicas en pleno descenso... que lindas son.

Desde el parking nos hemos despedido y nos hemos ido todos corriendo a casa a ducharnos y dormir que al día siguiente hay colegio.

Con lo buena pareja que hacemos y lo poco que salimos juntos en las fotos.

Un día mas y una caminata menos...

domingo, 6 de febrero de 2011

4º Experimento de ciencias - Tirolina de Anakin Skywalker

Aquí os presentamos la cuarta entrega y última de la serie de experimentos de ciencias. 
Este experimento es una variante del que utilizamos el globo, pero basicamente es el mismo sistema de acción - reacción.
Pero es divino como Noah explica el procedimiento, no le da vergüenza y lo explica como si estuvierais aquí con él.

jueves, 3 de febrero de 2011

Barbacoa en casa de Carlos y Maggie. 31.01.11

Vistas desde casa de Carlos y Maggie.

Hoy es un buen día, los nenes se han despertado locos de contentos porque saben que nos vamos a la granja de nuestros amigos Carlos y Maggie, además también vamos a juntarnos con Berni y con Stefan.
Noah cuando se ha despertado me ha dicho “¿mamá podré jugar con la mesa de billar de Carlos y Maggie?” y yo como hago siempre le digo “sí, claro que podrás pero se lo tienes que decir así: Could I play whit your pool, please?” y Noah se me queda mirando y me dice ¡mamá pero si ellos hablan español! Para él era ir a casa de un amigo que tiene un montón de juguetes (ya que tienen intactos los juguetes de sus tres hijos, que ahora tienen entre 24 y 30 años), un montón de vacas, gallinas, 18 hectareas con arroyos, bosques etc. ¡y encima hablan español! Así nos pasó... que llegábamos allí a las 12 a.m y nos volvíamos a las 7,30 p.m. ¡con los dos llorando a moco tendido!

Noah jugando al billar, un poco alta la mesa pero no hay obstáculo para un Hernández; que cabezones somos.


Cuando llegamos Carlos y Maggy nos estaban esperando con los juguetes para los nenes, la mesa de billar y una suculenta ensalada de patatas, cebollino, menta... todo recién recolectado de su huerto. Nosotros les ofrecimos ensaladilla rusa, Tabulè, un flan de naranja y queso y otro de café con el que al parecer quedaron muy satisfechos.

Mirar que pinta, se me hace la boca agua.... que bueno. Unos artistas los chefs que tuvimos.

Comenzaron a hacer una barbacoa que no se la podría comer ni Carpanta, pusieron alitas de pollo, hamburguesas caseras (hechas por ellos), spanish chorizo (de Casademont), y unas salchichotas gordas que estaban deliciosas también, vamos que nos pusimos como el kiko.
A los nenes, como no comen de todo eso le hicimos un plato de pasta y se lo comieron muy contentos.

A los chicos les pusimos a Alfa para que los controlará que se comieran toda la comida.

Justo después de la comilona nos fuimos a pasear para ver los árboles autóctonos que crecían por la zona, vimos un par de árboles llamados Kauri (o algo parecido) estos árboles llegan a crecer hasta 60 metros de alto y unos 15 metros de diámetro o más. Cuando vallamos al Norte de la isla de Nueva Zelanda os enseñaremos el Kauri más grande que se ha descubierto en NZ, tiene más o menos las medidas que he dicho antes.

Hay que llenar bien la pancha para luego poder caminar un ratito.

Es increíble el trabajo que ha hecho Carlos en dos semanas, ha construido un acceso para bajar por la ladera de la montaña hasta donde ordeñan las vacas y así ahorrarse dar toda la vuelta por el camino.
En este tiempo ha sido capaz de hacer un camino y asegurarlo con maderas, y como podéis ver en las fotos cuando hay un obstáculo lo mejor es cortarlo o incorporarlo al camino.

Antes del inicio del trekking, una foto con botas y a lo loco.

Para realizar la caminata, Carlos y Maggy nos dejaron unas botas de agua a cada uno porque teníamos que pasar por los riachuelos y por las minas anti-personas que iban dejando las vacas... más abajo podréis ver la estampa de todos con las botitas.

Aquí podéis ver el claro ejemplo de integrar un árbol caído en el camino, que nos hace de escalera.

En este caso si molesta pues lo cortamos y ya esta.

El trekking nos duró mas o menos una hora y recorrimos gran parte de su finca, e incluso pudimos ver como Ana es capaz de hundirse en el arroyo hasta la rodilla y con Noah en brazos y salir como una reina; con todo el pantalón sucio pero con su imperturbable humor y una sonrisa de oreja a oreja.
Es divina.....

Este árbol de la izquierda, pequeñito ahora es un Kauri; le queda un poquito pero se hará enorme.

Uno de los arroyos que cruzan la finca de Carlos.

En el trascurso del trekking Carlos nos ha ido informando y enseñando todas las plantas, arbustos y arboles característicos de New Zealand; al final del camino nos hemos acercado al espacio que tienen reservado para ordeñar automáticamente a las vacas y nos ha estado enseñando y hemos estado comprobando de primera mano como se hace el trabajo de ordeñar a unas 250 vacas.

Momento en que Ana ha podido salir de las fauces del barro y el agua.

Incluso Carlos nos ha dejado a Noah y a mí comprobar como succiona una de las ventosas que les ponen en las ubres, le he metido el dedo y es muy divertido como te va succionando; estas se las ponen a las vacas y lleva un sistema que cuando la cantidad de leche que succiona no es la correcta se desconecta automáticamente y la vaca queda libre de las ventosas.

Aquí podéis ver a Carlos en pleno trabajo, enseñándonos como se ponen los succionadores.

Las chicas en el foso riéndose de ver a la vaca cagándonos a Noah y a mí, mientras ellas taponan nuestra escapatoria.
Aquí empezaban a salir las vacas que habían terminado su trabajo.

Pero estar en este foso tan cerca de tanto culo de vaca, a una altura mas o menos por encima de mi cabeza es peligroso; ya que cuando alguna empieza a bombardear es imposible escapar de su trayectoria a tiempo.
A si es que la mierda en mi pantalón ha sido un fallo para la vaca y una alegría para mí, que si no me llega a avisar Zoe me hubiera caído encima seguro.

Anita en plena limpieza de barro, es guapa hasta llena de barro esta mujer.

Bueno hemos dejado de molestar a las vacas y hemos realizado el camino de vuelta a la increíble casa de Carlos y Maggie en lo alto de la colina, con unas vistas impresionantes como podéis ver en las fotos; y allí nos esperaba un café, té y los flanes de café y queso que había preparado Ana.

La entrada a casa de Carlos y Maggie esta custodiada por dos dioses maories.


Noah y Zoe han estado jugando con un cubo lleno de piezas de Lego; que ha sido un gran acierto porque han estado ni mas entretenidos mientras tomábamos el té y charrábamos un poquito.

Tras el te de las 5, Stefan y Bernie se han tenido que marchar y nosotros hemos empezado a recoger cosas también porque los chicos empiezan el colegio al día siguiente; no sin antes ir a dar de comer a las gallinas y recoger la puesta de huevos.

Nuestras amigas las gallinas, las vamos a engordad con tanta comida.

Al final Carlos y Maggie nos han regalado, huevos, patatas frescas y calabacines; agradeciéndoles el estupendo día que nos han dejado pasar con ellos y lo mucho que nos han enseñado nos hemos vuelto a casa con los dos chicos llorando que no se querían ir y que querían volver al día siguiente.

Un saludo amigos y seguimos otro día más.

Toda la familia en pleno trekking.......


La 1ª semana de nuestra nueva vida - final de enero 2011

Las inundaciones nos sorprendieron en la carretera, dirección la playa.

Esta semana ha sido un poco mala por las noticias sobre todo pero también por la cantidad de días con lluvia e incluso un terremoto de 5.9 en la escala de Richter con epicentro cerca de Taupo; a unos 140 kms. de casa y que nos sorprendió el viernes a las 4 de la mañana, pero tranquilos porque ni nos enteramos.

Nos enteramos este domingo en la playa cuando Iñaki y Rosa ( los compatriotas residentes en Tauranga)  nos lo comentaron, porque Rosa se había despertado por la noche con mareo y pensaba que era cosa de ella.

Bueno, pero eso no nos ha parado para que en cuanto hemos tenido un poco de sol, coger las toallas y salir corriendo a la playa; fuimos un día con los Vallespir a Papamoa y los demás días hemos ido al Mount Maunganui para subir un par de veces mas a la cumbre del Mount Mauao.

El gran festival de los socorristas..

Estos días que hemos ido el mar ha estado muy bravo y las olas eran bastantes grandes e imponían respeto, el día que estuvimos en Papamoa asistimos a un rescate de un chico que la corriente lo había arrastrado hacía dentro y no podía salir; pero aquí lo tienen como algo normal, no se asustan ni nada.
El chico levanto la mano cuando vio que no merecía la pena mas esfuerzo y en seguida los socorristas acudieron con la lancha y lo sacaron, en cuanto lo dejaron en la playa se volvió a meter al agua a coger olas con la tabla.

Los chicos con el nombre del abuelo en la playa.

Los socorristas están muy atentos y preparados y continuamente te están informando de los mejores sitios para bañarte o por donde no te tienes que meter, o si las corrientes están peligrosas..


Bueno una tarde de playa genial, donde Noah y Zoe gracias a las tablas de Sebastian y Aylin pudieron surcar sus primeras olas y deslizarse un montón de metros hasta la orilla.

La morriña de España a veces les hace jugar a preparar el viaje de vuelta.....os echamos de menos familia.


Otro día estuvimos en el Mount como os he comentado y me subi al Mauao andando deprisa y a buen ritmo, marcando un tiempo de 45 minutos (ida y vuelta); no esta mal termine hecho polvo, pero me viene genial subir haya arriba y charrar con mi padre un ratillo.
Mientras Ana y los chicos esperaban en la playa donde los socorristas han montado unas gradas y preparan el festival - campeonato que tienen a partir del sábado 29 hasta el 2 de Febrero.

Playa del Mount Maunganui, se pueden apreciar como montaban las tribunas en la arena.

El viernes fue el día del diluvio por la noche y el sábado nos fuimos a ver el festival de socorristas y fue increíble ver todos los campos limítrofes de Te Puke inundados y partes de la carretera donde el agua cruzaba de un lado a otro en forma de riada.
La verdad es que este tipo de lluvia en España hubiera causado una catástrofe pero aquí están mas acostumbrados a este tipo de circunstancias.
Como os digo el sábado después de comer temprano nos fuimos para el festival de socorristas y estaba abarrotado de gente, no había donde aparcar el coche y para colmo parte del monte había sufrido derrumbamientos y estaba custodiado en todos sus accesos por policía para que nadie pudiera subir ni acceder.

Una de las pruebas del festival era nadar con estas tablas de surf especiales para socorristas.

Nos limitamos a sentarnos en la playa primero y luego en las tribunas a disfrutar de las competiciones del festival, que vaya socorristas; menudos cuerpazos ellas y ellos da igual daba gusto verlos a todos, que envidia de vida tan sana y deportiva.
Primero estuvimos viendo sesiones de natación de chicas, que tenían que nadar hasta una bolla a unos 700 metros y volver; pero las olas eran espectaculares y los 700 metros imagino que parecerían 1400 metros para ellos.

Lo mejor del festival como no, mis chicas... las mas guapas.

Es la primera vez que veíamos estas olas tan grandes y la resaca del mar era increíble, tenía tanta fuerza la resaca que formaba una ola contraria, una ola hacía el mar que chocaba con la ola de mar a tierra. ( no se si me he explicado bien, espero que lo hayáis entendido).

Vaya par de dos......

Era muy frustrante ver como algunas chicas que se habían esforzado tanto en el largo de entrada al mar y que daban la vuelta las primeras en la boya eran adelantadas por las que iban detrás al fallar cogiendo la ola de salida. Todo el rato la primera y luego en un momento por un fallo al coger la ola todo el mundo te adelanta.
Después de las pruebas de natación han hecho unas pruebas con una tabla de surf especial que usan los socorristas y con la que hacen lo mismo que nadando, hacen un largo hasta la boya y luego a ver quien coge la mejor ola que les saque hasta la orilla. Esta prueba fue mas vistosa y divertida para los niños porque los pobres socorristas se iban pegando, volcando y sufriendo todo tipo de contratiempos.

En la playa con los Vallespir antes de ir a comer.

Tras estas pruebas y mas o menos a las 18:30 han terminado las sesiones y han empezado a recoger, a lo que nosotros hemos respondido con una retirada a casa porque la tarde se esta poniendo muy fea; y para ser verano íbamos todos con chaqueta.

El que no tiene skate porque se cansa, ya no tiene escusa este es con motor.

Al día siguiente Domingo hemos quedado con nuestros amigos los Vallespir para acercarnos temprano a ver las pruebas del festival y pasar la mañanita por la playa; las pruebas han sido mas o menos igual que el día anterior pero esta vez de relevos, más espectacular.
Después de una horita viéndolos desde las gradas nos hemos ido a pasear porque hoy si que el sol es de justicia y pega fuerte, hemos dado una vuelta por las instalaciones de los clubs de socorristas y hemos ido hasta el final de la playa parando en todas las cosas que les llamaban la atención a los niños.
Al final de la playa estaban las competiciones de barcos, en España son traineras; unas llevan 4 personas y otras 8 personas.


Aún me acuerdo de como va la balance board, aunque esta es mas profesional que el trozo 
de tubería y la madera que tengo yo en el campo.

Justo al final de la playa donde se celebra el festival hay una carpa pequeña y violeta de una radio local, que ha montado un after como en Ibiza; pero aquí no baila nadie y los únicos que se mueven un poco son un grupo de argentinos.
Alvaro, Sebastian y Noah han aprovechado para bañarse en la playa y los demás hemos estado jugando en la playa un poquito; es lo que tiene dejarse el bañador en el coche.

Al fondo de esta foto se ve la carpa violeta donde estaba la fiesta ibicenca.

El sol no nos da tregua y decidimos ir a comer, los Vallespir optan por Burger King y nosotros optamos por un turco que hay en la misma playa y no hace falta coger el coche; luego hemos quedado en vernos en la misma playa para bañarnos todos.
El restaurante turco resulta que ha sido un exito y la comida ha sido genial, Ana ha pedido un plato de arroz con falafel y un montón de ensalada y yo un combinado de todo con ensalada.

Nuestro sitio de recreo y Zoe durmiendo la siesta al lado de mi.

Nada mas terminar la comida y ya que Noah y Zoe habían comido antes que nosotros unos bocadillos en la playa y estaban montando escándalo en el restaurante, nos hemos ido hacía la playa andando de nuevo.
En el camino nos hemos encontrado con Iñaki y Rosa como os comente anteriormente y hemos estado hablando un buen rato, poniéndonos al día de nuestras vivencias.
Tras nuestra agradable vuelta a España en nuestra pequeña embajada improvisada en unas toallas en la playa, nos hemos ido a la playa contigua a bañarnos y recobrar conexión con los Vallespir.
Pero la conexión fue imposible porque no nos encontramos, pero establecimos un punto de control al lado de un grupo de argentinos muy graciosos; Noah y yo nos fuimos corriendo a bañarnos y Ana y Zoe se quedaron en la arena.
Zoe aprovecho para pegarse una gran siesta y nosotros para refrescarnos un poquito e intentar engañar al calor del sol.

Aquí se puede apreciar uno de los derrumbamientos producidos tras las noche de lluvia extrema.


Tras este gran día los guerreros se vuelven a su casa a descansar, aunque las mas guerrera que es Zoe ya ha descansado un buen rato como es normal en ella en cuanto nota el tacto de la arena en sus pies; es un somnífero para ella, se ve que dice o me duermo o me baño, pues me duermo.

El coche anfibio de Noah, para is a la playa .... cualquier cosa.

Otro día mas, pero siempre hacía adelante.......

miércoles, 2 de febrero de 2011

3º Experimento de ciencias - Equilibrio de pesos.

Este experimento consiste en hacer un dibujo de un payaso el cual tiene como fin poderse poner en equilibrio sobre cualquier objeto.
La nariz del payaso tiene que ser el punto de apoyo y centro de masas, o punto de equilibrio, por lo que debemos compensar los pesos con unas monedas pegadas en las manos del payaso.

1º dibujamos dos payasos exactamente iguales en una cartulina y los coloreamos.
2º los pegamos y ponemos las monedas pequeñas (aquí son de 10 céntimos) en las manos.
3º situamos la nariz en la punta de una pajita o de un lapicero para comprobar el equilibrio.

Es sencillo y muy divertido.

Gracias a todos y os esperamos en la próxima entrega.

Igual que yo he perdido a mi padre, estamos perdiendo el mundo poco a poco; pongamos remedio antes de que sea tarde.

Quiero dedicar este vídeo a mi padre, ya que es la música que más me gusta escuchar para recordarlo y además os quiero pedir que lo veáis entero e intentemos no perder al mundo y permitir a nuestras futuras generaciones disfrutar de todos estos paisajes espectaculares; si no al final solo nos quedaran las fotos y la memoria para recordarlos.
Es importante recordar pero es mas importante haberlos conocido, donde estes Papi; te queremos y no te olvidamos.