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miércoles, 5 de enero de 2011

Kaiate Falls - Welcome Bay

The Kaiate Falls. 

Ayer después de comer y sin tener una dirección predeterminada, nos desplazamos dirección a Welcome Bay un pueblo cercano a Te Puke a unos 20 minutos mas o menos; pero a unos 15 minutos dirección a Welcome Bay vimos un cartel pequeño que decía Kaiate falls y nos desviamos a ver que encontrábamos en este lugar.
Desde el desvío hasta el parking donde empieza el trekking a las cascadas hay unos 8 mins., en los que circulas sin ninguna información hasta que llegas a uno de tantos cruces donde hay un pequeño cartel que nos avisa de que hay que girar para ir al sitio y desde este desvío al parking hay 5 minutos.

El cartel informativo del trekking por la reserva natural.

Los chicos se han quedado dormidos en el trayecto, aparcamos en el parking  y  voy a ver el cartel de la reserva natural para recoger información sobre los caminos que hay de trekking y los tiempos; vuelvo al coche y despertamos a los nenes, Zoe sigue durmiendo a pesar de tener los ojos abiertos y me toca llevarla en brazos y decidimos coger también la bolsa con las toallas, por si acaso.

Vista del Mount Maunganui desde el inicio del trekking.
Tramos de escaleras....

Nada más empezar el camino se escucha gente chapoteando en el agua, buena señal; en seguida vemos una pequeña cascada y donde cae el agua se ha formado una pequeña piscina natural donde unos muchachos maoris aprovechan para jugar.

Aquí casi podéis ver las tres cascadas y un bombón.

Impresionante tiene que ser en invierno con más caudal de agua.

Seguimos el camino y bajamos unos cuantos tramos de escalera y llegamos a un ensanchamiento del cauce del río y a la izquierda podemos observar una increíble foto de tres cascadas escalonadas a varías alturas, impresionante.
La catarata grande.
Hacemos unas cuantas fotos mientras Zoe empieza a despertar y seguimos camino hacía la gran cascada que marca el mapa de la reserva, seguimos un camino entre la gran vegetación tropical de la zona formada por gigantes helechos y llegamos a otra zona de tramos de escalera que nos hace pensar en que luego habrá que subir por allí y echa un poco para atrás; pero al final el lugar valió la pena como suele pasar el 97% de las veces en New Zealand.
Otro ángulo de las misma catarata.

Casi llegando al sitio de nuestro baño.

La cascada es impresionante y la foto espectacular, nada mas llegar vemos a un grupo de chicos tirándose desde un saliente al agua y nos da unas ganas terribles de igualar su hazaña pero no llevamos los trajes de baño puestos; a si es que continuamos nuestro trekking y llegamos a una pequeña playita con arena en un ensanche del río y allí establecemos nuestro punto de baño.
Nuestra playita privada.
La socorrista de nuestra playa, siempre preparada.


Los chicos y yo nos mojamos un poquito en el agua y jugamos un rato, al cabo de un rato empiezo a divisar como una serpiente en el agua y me doy un pequeño susto; es una anguila pero de unos 40 cms. o más y se queda parada mirándome, he intentado hacerle una foto pero la luz del lugar no es muy buena, y lo mejor es que no estábamos solos... ¡hemos contado hasta 3 anguilas! y todas justo donde estábamos jugando.
Una de las anguilas que pudimos observar.

Tras un ratito jugando convencemos a los chicos para volver a la cascada y saltar, llegamos y me preparó para el salto; le pregunto a un chico de la zona que tal esta el agua y como es la profundidad de la piscina, a lo primero me comenta que esta muy buena y a lo segundo que no lo sabe, el se tira y no toca el suelo.
Me acompaña hasta el sitio de salto y salta el primero para que lo veamos y luego sin pensármelo salto yo en cuanto el me deja campo libre.
Ready, steady , gooooo¡¡¡¡
o
Otro día probaremos de un poco mas alto.



El salto es increíble por el lugar tan espectacular y caer a esa piscina natural tan impresionante, es un lujo¡¡¡ ; que a Ana le hace quitarse la ropa en seguida y no pensarse mucho si se quiere tirar.
Ahí va mi vida, es más valiente esta chica.
Preparando la entrada al agua..

Mi amor se dirige rápidamente al lugar desde donde se salta, los chicos Kiwis están inmóviles esperando a ver si se atreve a saltar; pero lo que no saben es que Ana es de Villena y un salto así no la va a echar para atrás........... un poco más alto, seguramente si que nos haría pensarlo un poco más.
Se prepara para el salto y nos hace un perfecto salto sincronizado con el sonido de la cascada y una bella realización acompañada de un tirabuzón cruzado con una entrada a agua perfecta.

Los peques también quisieron probar el agua de la cascada.

La gente se queda maravillada y gritan que lo repita, pero Ana es mujer de un salto y se guarda su mejor salto para otro día.
Después de Ana otras chicas maories quieren igualar su perfección pero es una hazaña casi imposible de igualar por otras saltadoras.
El invento de la cuerda....

Cuando estamos recogiendo llega un grupo de chicos con una cuerda de wakeboard (se utiliza para agarrarte a la lancha que te arrastra) y la cuelgan de una rama para lanzarse desde la parte derecha de la cascada; es un poco mas peligroso porque con la rotación que tienen de salida, hace que la entrada al agua sea un poco impredecible.
La top model villenera en NZ.

Foto de las cascadas desde el mirador.

Permanecemos un rato viéndolos saltar y luego emprendemos el camino de vuelta, por esas interminables escaleras; pero esta vez volvemos por otro camino en el que hay un mirador y hacemos unas fotos de las cascadas.
¡Siguiente paradaaa! Parque de Welcome Bay a ver si terminan los chicos de merendar.

En seguida llegamos al coche y nos lanzamos a por la merienda que se había quedado en el maletero; y ponemos rumbo a Welcome Bay para ver la ciudad y jugar en algún parque.
Tras conducir unos minutos por las calles de esta ciudad no tardamos en divisar un parque bastante grande donde jugar y terminar la merienda con Noah y Zoe.

Tenemos que agenciarnos un monopatín, aquí hay muchos parques para practicar...

Allí jugamos un rato y le damos de comer a un gatito y hablamos con algunos niños del parque, tras esto y ya que esta oscureciendo ponemos rumbo a casa para cenar y dormir un poquito.

Mañana más y mejor.

viernes, 31 de diciembre de 2010

OKERE falls - 30.12.10


La mañana del jueves la hemos empleado en ir a ver a los POLKADOTS un grupo muy parecido a los cantajuegos de España pero kiwi, los niños se vuelven locos con ellos; a Zoe le encantan y en la guardería siempre le dice a la profesora que se los ponga.
Hemos llegado un poco tarde pero aún hemos podido disfrutar algunas canciones, jugar con los juguetes que habían en el recinto y Zoe se ha hecho una foto con el grupo.
Hay tenemos a la princesa en medio de los Polkadots.
Los chicos probando juguetes del recinto.
La acróbata Zoe en la cama elástica......


En la tarde hicimos un viaje precioso con la familia Vallespir a las cataratas Okere en la carretera dirección Rotorua y a unos 30 minutos de casa; un sitio asombroso y un río con un caudal de agua impresionante.
OKERE FALLS..

El viaje lo iniciamos después de comer a las 16.30 y nos demoramos en el trekking casi hasta las 18.30, pero mereció la pena la caminata.
La llegada a las cataratas como todos los caminos de trekking en NZ esta muy bien señalizado y tiene un parking a la entrada del camino, dejamos los coches y pasamos por el aseo público para que no haya paradas en la marcha.
Increíble la fuerza que lleva el agua en este punto, no me gustaría caerme por aquí.

La bajada al mirador de la cascada.
Otro ángulo del mismo sitio.

La primera parte vamos a un mirador que hay bajando una escalera y desde el cual se puede ver unas cascadas impresionantes, y por donde discurren los atrevidos raftingneros en sus barcas; pero esta vez no tenemos suerte porque pasan por el medio día.
La tía turbina.

Volvemos a subir la cuesta y nos vamos por el camino de las cataratas, donde en el inicio podemos ver una turbina de las que instalaban en las cascadas para poder generar electricidad.
La vegetación tropical nos acompaña a lo largo de todo el camino y como no, los famosos helechos de NZ y unas lianas enormes y durísimas que se elevan agarrándose a otros árboles.
La reina de la jungla y los helechos.

También hemos podido observar plantas o arbustos que crecen en los troncos de otros árboles, se fijan a ellos y las raíces se quedan al aire.
Pero bueno, surtio efecto y los chicos nos saludaron muy amablemente y estuvieron exhibiéndose delante de nuestras narices; que envidia.
Otra de las cascadas por donde bajan los kayaks.


Muy divertido, la verdad es que si que lo parece.

mas de kayaks.....

La tarzana en la liana...

El siguiente mirador nos permite ver a los mismos chicos en una cascada pequeña jugando, los monitores van detrás y los que han alquilado el viaje delante y los meten en las cascada de frente hasta que la fuerza del agua pone el kayak de punta y salen disparados.

Mis chicos bajando al mirador de las cuevas.
La cueva desde el interior.

En la mitad del trayecto hemos visitado una cueva y nos hemos introducido en ella, aunque estaba prohibido pero no había nada interesante; lo mejor era el camino de bajada a esta zona, a través de un túnel escavado en la pared.

Los exploradores intrépidos...

El trayecto lo culminamos en un puente que atraviesa el río y da acceso a una gran cascada hasta la que vamos Alvaro y yo a hacernos unas fotillos y a la vuelta nos acercamos hasta una cuerda que sirve para los valientes que se atreven a lanzarse al vacío y caer al cauce del río.
Si os fijáis en la rama de ese árbol cohabita otro completo, raiz, tronco y todo.....

El puente donde terminaba la caminata.

El gran salto... que locos, yo ya estoy mayor para estas cosas.

Un saltico bueno....

Casi a punto de irnos han llegado dos valientes que han saltado para dejarnos una muestra y uno de los chicos llevaba toda la barriga con un rasquijón tremendo, no sabemos si del salto o lo traía puesto.
Todos los niños y las mámis Vallespir - Hdez.

El cauce del río suelta toda su fuerza en un gran remanso donde culminan todas las acciones de los rápidos y el agua se tranquiliza y donde encontramos a tres pescadores, los cuales tienen tanta pesca que se permiten el lujo de pescar y elegir por tamaño los peces; y los que desechan son mas o menos de 40 cms. y tardan en pescar otro unos 5 minutos, tardan más en poner el cebo que en pescar.
A probar el agua ......

También podemos observar a un Tui, un ave muy típica de NZ y unos patitos en familia nadando en el remanso.

Aquí era el comienzo de la gran caída de agua.

Los pescadores y ese tamaño no les gusto y lo devolvieron y sacaron otros más grandes.

Mi linda princesa en el muelle del río a su paso por el Okere Store bar.

Nos refrescamos un poco en el río, comemos, bebemos agua y nos vamos andando de vuelta al parking donde habíamos dejado el coche y de allí nos vamos a ver un ensanche del río en el que se ha instalado un núcleo de población y han puesto un bar con unas cervezas muy bonito; aquí hemos echado de menos a los amigos para pegarnos una sesión de tapas y cervezas.
La familia bufeta, os desea un feliz año nuevo.

Atención la casa de en frente esta a la venta, con embarcadero propio y todo.

Hemos hecho unas fotos y hemos vuelto a casa, bastante cansados; pero a gusto porque el sitio ha valido la pena.
Nuestros amigos los Vallespir en familia.