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martes, 14 de junio de 2011

Retorno a casa - Auckland-Brunei-Dubai-London-Alicante -20.000 kms.

El avión desde Tauranga a Auckland, aquí empezó nuestro retorno.

El día 30.05.11 comenzábamos temprano nuestro largo peregrinar hasta Londres y tras pasar el jet lag en Londres otro avión hasta casa.
Lo primero fue levantarnos temprano para terminar de limpiar la campervan y organizar las maletas, luego nos desplazamos hasta el depósito de Wederkreisen para devolver el vehículo que de nuevo y como la primera vez nos ha salido muy bueno, no hemos tenido ningún problema y en general un buen servicio a un buen precio.
Sila, la encargada del depósito es muy simpática y organizada, ya nos tiene preparado el taxi que nos tiene que llevar al aeropuerto y tras una rápida revisión de la campervan, nos devuelve la bond (fianza) y ponemos rumbo al aeropuerto para que no se nos haga tarde.

Noah y Zoe jugando en los sillones de la terminal internacional de Auckland.


El avión sale a las 12:00 y llegamos a la terminal a las 9:00, por ahora vamos bien de tiempo; nos vamos corriendo a facturar las maletas y llevarnos los primeros sustos por el peso, pero volvemos a tener suerte y las chicas de Royal Brunei nos echan un cable y nos pasan las maletas con un poco de sobrepeso e incluso nos dejan facturar gratis una maleta de cabina (pasada de peso, para cabina) y que así no vayamos muy cargados.

Los dioses Maori con su traducción al inglés.


Después del stress de facturar nos vamos a la zona internacional y visitamos las tiendas, me tomó un café y compramos algunas cosas para comer en el avión; ya que la comida de Brunei hay veces que no es muy deliciosa.
Después de un poco de internet y de jugar un poco por los sillones del aeropuerto nos vamos a la puerta de embarque ya que los pasajeros con niños tienen preferencia; en la puerta de embarque conocemos a Raquel, Scotty y Oliver, otra familia, mezcla de NZ y Perú que viajan a Londres también.

Noah y Zoe jugando por la terminal.


Tenemos un largo viaje por delante y coincideremos muchas veces por el avión y las terminales.
Tras abrir la puerta de embarque nos vamos corriendo hacía el avión y nos acoplamos a nuestros sillones para empezar a trastear los monitores de nuestros sillones.
El sistema multimedia es muy bueno y da mucho juego para que no se haga muy pesado el viaje, tienes los últimos estrenos, música y un montón de juegos.

Noah jugando con la consola del avión.


El avión sale a la hora prevista y rapidamente tomamos pista para el despegue; tenemos 8 horas y 20 minutos hasta Brunei, comidas, bebidas y un buen rato de sillón y paseo por el avión.

Las chicas tomándose uno de los muchísimos zumos que nos pusieron.


En Brunei tenemos una escala de 3 horas y 30 minutos que empleamos en pasear por la terminal, un poco de internet WIFI en un café, unas hamburguesas para los chicos y un poco de charla con Oliver y su mama.


Nuestro avión a la llegada al aeropuerto de Brunei.

De nuevo, al avión, dirección a Dubai y unas 8 horas, 10 minutos de trayecto; aquí ya empezamos a confundirnos y mezclar los horarios, nuestro cuerpo piensa que es de noche y nosotros vamos todo el rato con el sol.
Embarcamos a las tantas de la madrugada para nuestro cuerpo pero por la tarde noche para la gente de Brunei, despegamos y aún es de día; pero poco a poco la noche nos va cogiendo hasta que llegamos a Dubai, por la noche y podemos ver la cantidad de iluminación que tienen en este país ( todas las carreteras están iluminadas por la noche con farolas, puedes circular sin encender las luces del coche si quieres).
En Dubai tenemos una escala técnica de 1 hora y media, pero mientras desembarcamos y pasas por la zona de transfer, avanzas por la terminal, entramos al servicio y llegamos a la puerta de embarque, si te descuidas no llegas.

Una foto de Australia y una de sus carreteras totalmente rectas.

Otra foto de la costa Australiana.


Después del segundo tramo de avión, el cansancio ya se va viendo en las caras de los viajeros y estar en la cola para embarcar en el último tramo se hace pesado; todos tenemos ganas de subir al avión y seguir durmiendo, que por cierto es bastante complicado en el avión.
Último tramo de Dubai a Londres, unas 8 horas; de las cuales intentaremos dormir todas las que podamos, para intentar estar frescos cuando lleguemos a nuestro destino, mas o menos a las 7 de la mañana ( horario de Londres).

En el metro de Londres, ya empezaba a notarse el cansancio en algunos.


La idea es ir corriendo desde Heathrow al metro y bajar en King Cross, de ahí al hotel tiene que haber unos  300 metros; que hay que recorrer con dos maletas grandes, 4 pequeñas, dos niños y dos adultos, todos muy cansados.

En unos mas cansancio que en otros, aquí tenemos a la go-go.

La llegada a Londres ha sido muy tranquila y la aduana la hemos pasado sin porblemas y rapidamente, lo mismo con la llegada al hotel; hemos subido al metro y después de 20 paradas y sin cambiar de tren hemos bajado en King Cross.
Como os decía el hotel esta muy cerca de la boca del metro y en un momento llegamos al hotel, que tiene un aspecto muy familiar; tiene una pequeña recepción con un sofa que tomamos con nuestros cuerpos cansados.

Nuestro descubrimiento el Central Hotel de Londres.

La habitación llena de maletas y trastos, la familia durmiendo.


El amable hombre de la recepción nos comenta que la habitación no estará hasta las 14:00, pero que podemos dejar las maletas allí e ir a dar una vuelta sin problemas; pero después de vernos y hablar un rato con nosotros nos comenta que va a revisar la habitación personalmente a ver que se puede hacer, a los 10 minutos vuelve y nos dice que la habitación esta preparada y que podemos disponer de ella.
La mejor noticia que nos podían dar, por fin una ducha y unas camas; la habitación y el hotel en general están genial, no es un hotelazo, pero esta limpio, curioso, muy bien situado y barato.
Lo malo, no tiene ascensor y la habitación esta en el segundo piso; pero un poco mas no nos da miedo y la idea de la ducha nos da mucha fuerza.

Noah y Zoe, en el departamento de Lego en Harrods.

La escalera de Egipto en los almacenes Harrods.


Tras un descanso y unas duchas, nos ponemos en marcha antes de que nos de el bajón para intentar ganar un poco de tiempo al jet lag; nos vamos a Harrods y a Covent garden a pasar el día, aprovechamos un rato de lluvía cerca de Harrods para que los chicos se coman unas burgers y luego nosotros nos vamos a un italiano que conocemos cerca del Covent garden Market y disfrutamos de una grata comida.

Dentro del mercado de Covent Garden.


Después de nuestra comida empieza el bajón, tenemos que ir hasta la oficina del Santander para sacar dinero y que no nos cobren comisión; nuestro primer error, la ofician esta un poco lejos y nosotros muy cansados.

Paseando por Londres con nuestro Jet lag.

Tras sacar el dinero, los chicos están agotados y no se pueden ni mover; tenemos que cargar con ellos hasta el metro, montamos y regresamos al hotel con ellos durmiendo.
Le dimos tregua a nuestro sueño, nos acostamos a las 16:15 y nos levantábamos al día siguiente a las 07:30 de la mañana para desayunar, creo que nos levantaron nuestros estómagos haciendo ruido por el hambre que teníamos.

Aquí ya empezaba el Jet lag en serio........

Ohhhhhh, que caras.....


El desayuno se toma en la planta baja, un restaurante pequeño pero muy familiar; un desayuno estupendo muy bien servido y delicioso; tras poner paz en nuestro cuerpo, bajamos todas las maletas para dejarlas en recepción y nos vamos por petición de Noah y Zoe al mueso de historia natural de Londres, quieren ver los dinosaurios y demás exposiciones que hay allí.
La visita es genial pero muy rápida porque empezamos a sacar cuentas y llevamos el tiempo muy justo, a si es que en seguida después de ver los dinosaurios y una parte del museo que la última vez que vinimos estaba cerrada, salimos corriendo para el hotel a recoger las maletas y de nuevo al metro con dirección a la estación London Victoria.

El Diplodocus de la entrada del Museo de Historia Natural.

Desde esta estación sale el Stansted Express, el tren que enlaza Londres con el aeropuerto de Stansted; desde donde opera Ryanair y sus vuelos LOW COST------ pero muy low.
Llegamos a facturar las maletas con el tiempo muy justo y encima tenemos problemas con los pesos, nos toca abrir maletas e ir cambiando cosas de unas maletas a otras para reubicar pesos.
Después de varias pruebas damos con los pesos y nos toca pagar nada, pero ahora nos toca correr para llegar a la puerta de embarque que esta ya con la última llamada..........que stressssssssssssssssss.

Los chicos delante del Triceratops que era el favorito del abuelo.

El T-Rex, tamaño natural y con movimiento que tienen en el museo.

Esta es la parte que nunca habíamos visto del mueso y que esta muy chula.

Esto es el área de los dinosaurios.




No os preocupéis porque llegamos a tiempo e incluso pudimos comprar unas hamburguesas para los niños, para que se las coman en el avión ya que antes de embarcar era imposible.
Bueno el último vuelo de nuestra aventura, después de:

 - 11 Aviones -------------------------> (+ -) 40.000 kms.
 - 2 Campervan  ---------------------> (+ - ) 5.000 kms.
 - 1 Helicóptero ---------------------> (+ - ) 100 kms.
 - 3 Autobuses ----------------------> (+ - ) 300 kms.
 - 3 Ferry -----------------------------> (+ -) 100 kms.
 - 3 Trenes ---------------------------> (+ -) 300 kms.
 - Metro (incontables) -------------> (+ -) --------
                                                    -----------------------------
                                                    (+ -) 45.800 kms. TOTAL

El llegar a casa se hace duro por el viaje, por la gran pérdida de nuestro viaje, por volver y que no este; pero se hace muy apetecible por volver a ver a las familias.
La llegada a Alicante es increíble nos han preparado la terminal nueva para darnos la bienvenida, pero tenemos el último problema y las maletas tardan casi 30 minutos en repartirlas por las cintas de equipaje.
La familia desesperada en la puerta y la cinta que no se pone en marcha, al final después de correr a coger las maletas antes de que salieran a la cinta; corrimos al reencuentro con la familia, abrazos, besos, lagrimas y sonrisas, un concierto de emociones y una sinfonía de sentimientos....... que pena que no estuviera mi padre.

Hasta pronto New Zealand.........................

Bueno y a partir de ahora a adaptarse al pueblo de nuevo.......

lunes, 18 de octubre de 2010

Inicio del viaje

VIAJE – Londres – Dubai – Brunei – Auckland - Christchurch

Odisea la nuestra y no la de Ulises, llegamos a Londres y desde Stansted Airport hasta donde
estaba el hotel cerca del Heathrow airport hay un mundo de trenes, metros, buses y caminata.
Total que llegamos a la salida del metro en Hounslow west y aparecemos en un barrio de las
afueras, con una pinta de chungo, de noche y todo lleno de gente extrañica (ya me entendéis); las
calles con una iluminación cojonuda, creo que había una farola cada kilómetro.
Bueno, salimos del metro y nos dirijimos a la parada de bus más próxima; menos mal que me lo había preparado un poco a través de esa gran herramienta que es el street view, hay en la parada no la jugamos al bus que había visto por internet y nos salio cojonudo.
A los 10 minutos de bus y gracias a una chica muy amable que nos avisa de cual es nuestra parada, nos bajamos a 13 minutos andando del hotel y nos los hicimos sin parar y casi a oscuras; no pasaba ni un coche y menos un taxi.
Un chico enrollado nos explica la situación del hotel gracias al iphone, porque no lo conoce nadie.

13 minutos después llegamos al hotel, cansados y con una baja entre las maletas; la maleta grande se ha dejado las ruedas en el camino, vaya tela¡¡¡¡.
El hotel es cutre pero después de todo lo que llevamos encima es una maravilla, tenemos 2 habitaciones separadas y además 5 horas para dormir, el taxi viene a recogernos a las 6 de la mañana y estamos muy cansados ( y lo que nos quedaba.......).

A las 6,15 partimos para Heathrow, terminal 4; facturamos las maletas y nos tomamos un desayuno inglés en la terminal internacional esperando la puerta de embarque.
Pronto, nos ponemos en marcha para embarcar; el avión es un Boeing 777 y nos ha tocado juntos, cada sillón lleva su pantalla de TV con su mando-teléfono-consola y se puede elegir entre ver películas,series,tv ,audio o juegos impresionante.
Noah esta encantado, tiene todo lo que los niños quieren en un solo sillón y un montón de horas por delante para sacarle partido.

Después de 12 horas de vuelo hacemos escala técnica de 30 minutos en Dubai; impresionante lo de los árabes, desde el avión ves todas las calles iluminadas, las carreteras iluminadas, todo esta lleno de farolas como en Lóndres,jejejejejej..
Tenemos 15 minutos para estirar las piernas y nunca mejor dicho porque me pegue una carrera de una terminal a otra para comprar unas hamburguesas en un Mc Donalds y volver antes de que cerrarán el embarque; porque la comida del avión era un poco mala. Imaginad lo que comieron los nenes, leche leche y más leche, ah también pan, el pan del avión si que estaba bueno.

Despegamos con dirección a Brunei y aterrizamos 12 horas después, supercansados y pensando solo en que en Brunei tenemos una escala de 2 horas y salimos otras 10 horas hasta Auckland; que bestia ya estamos sentados y se nos mueve todo, un mareooooo.

Por cierto en Brunei había un acto del Sultan y nos han parado el avión en plena pista, ha llegado una comitiva de limusinas y han embarcado en el avión unos tíos con “pinguanillos” y supertrajeados, pero eso sí, en primera clase; claro.

10 horas después y destrozados, aterrizamos en Auckland; vamos un poco asustados y jetlag haciendo estragos total; nos han comentado que seguramente tendríamos problemas a la hora de entrar con el tema del visado y los papeles.
Llegamos a la cola de biosecurity y aduanas; nos preguntan por cosas para declarar y ven que Noah y Zoe se están comiendo los últimos bocatas de jamón que nos quedaban y el aduanero nos comenta que no podemos dar un paso más hasta que no se coman los bocatas.
Después de este atentado contra el jamón, nos vuelve a coger el mismo hombre; nos hace dos preguntas y nos dice que podemos seguir sin más, ni registro, ni dinero, ni limpieza de zapatos, nada........
Nos teníamos que haber traído 2 jamones enteros y unas botellas de vino.

Bueno, bueno, pues cuando entramos al aeropuerto de Auckland nos toca en el siguiente control aduanero Maori, muy simpatico, estaba deseando irse a dormir, eran las 5 de la madrugada y casi sin preguntarnos nada nos dice: WELCOME TO NEW ZEALAND, que bonitas palabras, despues de un año y medio de papeleo, gasto de “dinerico” ya hemos llegado. Ufff! Que descanso!!!

En el aeropuerto vemos un montón de Maories, justo como los imaginabamos, grandotes, morenos, con falda y las señoras también grandotas y todas con una flor muy coqueta en el pelo, con ropa tipo hindú. Tenemos 3 horas por delante hasta que despegue el próximo avión un Jet star en la domestic terminal, vemos un ordenador de conexión gratis y ahí que vamos. Nos conseguimos poner un poco al día, pero esto es imposible, la gente hacía cola. Aquí, lo de conexión wifi, es cierto, pero en ningún sitio es gratis y con lo del follón de la moneda es imposible porque tendríamos monedas te todos los sitios sin gastar, porque la de Dubai no vale en Brunei y la de Brunei no vale en Auckland.

Estamos en la puerta de la terminal y vemos como en el cartel pone no embarcar hasta 60 minutos antes, así lo hacemos y sesenta minutos antes nos dicen que desde ahí no sale nuestro avión, que es en otra terminal y que hay que pillar el bus que pasa cada 20 minutos, ¡casi nos da un patatús! Con un maletón cuatro maletas pequeñas, dos nenes, un carro y lo peor de todo...¡un pelotazo con el jetlag que ni te imaginas!
Pero no os preocupéis que la terminal era pequeña, pusimos a un nene en cada maleta, que como son de troley pues nos vino bien, Julio con el maletón (con las ruedas rotas) a cuestas, el carro de los nenes con otra maleta y ¡a correr! Llegamos a tiempo ¡que suerte estamos teniendo! (Con tanta como nos habéis deseado...) venga el último avión y llegamos, los nenes se duermen nada más montar en el avión.
Noah y Zoe, delante de nuestro avión de Royal Brunei.

Solo hemos tardado una hora!! que bien, vamos a por la Campervan y a dormir!!!! en el aeropuertro un simpático taxista se niega a llevarnos no sabemos porqué, todos los taxistas se mosquean con él y nada uno simpático de verdad nos llevó y comenzamos a chapurrear en inglés y muy bien, la verdad. Julio es un artista con el idioma, no es tan diferente el inglés neozelandes del Inglés que aprendemos allí en España.