viernes, 31 de diciembre de 2010

OKERE falls - 30.12.10


La mañana del jueves la hemos empleado en ir a ver a los POLKADOTS un grupo muy parecido a los cantajuegos de España pero kiwi, los niños se vuelven locos con ellos; a Zoe le encantan y en la guardería siempre le dice a la profesora que se los ponga.
Hemos llegado un poco tarde pero aún hemos podido disfrutar algunas canciones, jugar con los juguetes que habían en el recinto y Zoe se ha hecho una foto con el grupo.
Hay tenemos a la princesa en medio de los Polkadots.
Los chicos probando juguetes del recinto.
La acróbata Zoe en la cama elástica......


En la tarde hicimos un viaje precioso con la familia Vallespir a las cataratas Okere en la carretera dirección Rotorua y a unos 30 minutos de casa; un sitio asombroso y un río con un caudal de agua impresionante.
OKERE FALLS..

El viaje lo iniciamos después de comer a las 16.30 y nos demoramos en el trekking casi hasta las 18.30, pero mereció la pena la caminata.
La llegada a las cataratas como todos los caminos de trekking en NZ esta muy bien señalizado y tiene un parking a la entrada del camino, dejamos los coches y pasamos por el aseo público para que no haya paradas en la marcha.
Increíble la fuerza que lleva el agua en este punto, no me gustaría caerme por aquí.

La bajada al mirador de la cascada.
Otro ángulo del mismo sitio.

La primera parte vamos a un mirador que hay bajando una escalera y desde el cual se puede ver unas cascadas impresionantes, y por donde discurren los atrevidos raftingneros en sus barcas; pero esta vez no tenemos suerte porque pasan por el medio día.
La tía turbina.

Volvemos a subir la cuesta y nos vamos por el camino de las cataratas, donde en el inicio podemos ver una turbina de las que instalaban en las cascadas para poder generar electricidad.
La vegetación tropical nos acompaña a lo largo de todo el camino y como no, los famosos helechos de NZ y unas lianas enormes y durísimas que se elevan agarrándose a otros árboles.
La reina de la jungla y los helechos.

También hemos podido observar plantas o arbustos que crecen en los troncos de otros árboles, se fijan a ellos y las raíces se quedan al aire.
Pero bueno, surtio efecto y los chicos nos saludaron muy amablemente y estuvieron exhibiéndose delante de nuestras narices; que envidia.
Otra de las cascadas por donde bajan los kayaks.


Muy divertido, la verdad es que si que lo parece.

mas de kayaks.....

La tarzana en la liana...

El siguiente mirador nos permite ver a los mismos chicos en una cascada pequeña jugando, los monitores van detrás y los que han alquilado el viaje delante y los meten en las cascada de frente hasta que la fuerza del agua pone el kayak de punta y salen disparados.

Mis chicos bajando al mirador de las cuevas.
La cueva desde el interior.

En la mitad del trayecto hemos visitado una cueva y nos hemos introducido en ella, aunque estaba prohibido pero no había nada interesante; lo mejor era el camino de bajada a esta zona, a través de un túnel escavado en la pared.

Los exploradores intrépidos...

El trayecto lo culminamos en un puente que atraviesa el río y da acceso a una gran cascada hasta la que vamos Alvaro y yo a hacernos unas fotillos y a la vuelta nos acercamos hasta una cuerda que sirve para los valientes que se atreven a lanzarse al vacío y caer al cauce del río.
Si os fijáis en la rama de ese árbol cohabita otro completo, raiz, tronco y todo.....

El puente donde terminaba la caminata.

El gran salto... que locos, yo ya estoy mayor para estas cosas.

Un saltico bueno....

Casi a punto de irnos han llegado dos valientes que han saltado para dejarnos una muestra y uno de los chicos llevaba toda la barriga con un rasquijón tremendo, no sabemos si del salto o lo traía puesto.
Todos los niños y las mámis Vallespir - Hdez.

El cauce del río suelta toda su fuerza en un gran remanso donde culminan todas las acciones de los rápidos y el agua se tranquiliza y donde encontramos a tres pescadores, los cuales tienen tanta pesca que se permiten el lujo de pescar y elegir por tamaño los peces; y los que desechan son mas o menos de 40 cms. y tardan en pescar otro unos 5 minutos, tardan más en poner el cebo que en pescar.
A probar el agua ......

También podemos observar a un Tui, un ave muy típica de NZ y unos patitos en familia nadando en el remanso.

Aquí era el comienzo de la gran caída de agua.

Los pescadores y ese tamaño no les gusto y lo devolvieron y sacaron otros más grandes.

Mi linda princesa en el muelle del río a su paso por el Okere Store bar.

Nos refrescamos un poco en el río, comemos, bebemos agua y nos vamos andando de vuelta al parking donde habíamos dejado el coche y de allí nos vamos a ver un ensanche del río en el que se ha instalado un núcleo de población y han puesto un bar con unas cervezas muy bonito; aquí hemos echado de menos a los amigos para pegarnos una sesión de tapas y cervezas.
La familia bufeta, os desea un feliz año nuevo.

Atención la casa de en frente esta a la venta, con embarcadero propio y todo.

Hemos hecho unas fotos y hemos vuelto a casa, bastante cansados; pero a gusto porque el sitio ha valido la pena.
Nuestros amigos los Vallespir en familia.

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